La primera, personal. Hoy por fin ha vuelto gnome-do a Debian Sid, el programa que para mí da sentido a gnome3. Porque seamos serios, en debian y por defecto, el escritorio viene pelado, sin iconos ni interacción (hay que instalar gnome-tweak-tool para volver a activarlo todo) y buscar en el menú las aplicaciones resulta bastante cargante. Ahí es donde entra gnome-do, el lanzador de aplicaciones, bastante sencillo de usar y configurable. Hace semana y media, en una actualización rutinaria, desapareció sin más. Como ya me conozco el percal, busqué entre los bugs por si había algún aviso y amoldé mi forma de usar el escritorio a su ausencia, con más problemas que otra cosa y me resigné a esperar. Hoy, tras actualizar, ha vuelto sin dar explicaciones, simplemente apareció tras pulsar la combinación de teclas pertinente. Me alegro, como no, pero me mosquea mi excesiva dependencia.
La segunda va de añadidos porque Gnome ha hecho pública una web donde se pueden instalar directamente y descargar extensiones para gnome3. La web, extensions.gnome.org, cuenta con una buena colección de extensiones para el escritorio que van desde un dock para tener a mano las aplicaciones más usadas hasta indicadores de batería, red y disco duro. El mejor lugar para tunear el escritorio.
Y la tercera está dedicada a quienes no les gusta gnome3. Y es que se puede dejar de usar la versión más nueva del escritorio y retornar a la anterior, a la clásica gnome2. Como siempre en estos casos, basta con instalar un paquete, gnome-session-fallback, y seleccionar la opción Gnome Classic en el inicio de sesión.
Vía: Tip: Activa GNOME Classic en Ubuntu 11.10

Aquí estamos de nuevo a la carga con la entrega número 31 del podcast. Es para nuestra pequeña historia en Internet quizás un episodio muy especial ya que cumplimos 2 años como podcast y una vez más hay que dar las gracias a todos los que estáis ahí, con mención especial al equipazo de colegas habituales, junto a los de los “especiales” que lo han hecho posible. Nuestro n1mh se ha casado y estará en el 32, enhorabuena para ti y para Marisa 