gnome3 en debian sid

Lo leí en un blog al que llegué a través de un twitter y, lo siento, de ninguno de los dos recuerdo nada más que una frase: gnome3 ya está en debian sid. Había leído acerca de la nueva versión, de los cambios y la nueva interfaz que, decían, iba a traer tantas novedades y apenas si pude leer unas palabras antes de llegar a la línea que buscaba: cómo instalarlo. Un simple aptitude install gnome3-session y ya estamos listos para correr.

Gnome3 - escritorio

Gnome3 - escritorio

Lo primero que llama la atención tras el reinicio de sesión, es la limpieza del escritorio, todo de color negro y con una única barra superior. ¡Ah! y también mosquea ligeramente que se hayan cargado el botón de inicio sin avisar. Toda la interfaz es muy minimalista, muy sencilla y con pocas oportunidades de configurar nada. Al ser una primera versión y estar en sid es hasta comprensible.

En la barra superior aparecen todas las aplicaciones que están minimizadas, a modo de systray, además del calendario y el nombre del usuario que está en sesión. Minimalista y funcional a tope.

Gnome3, esquina activa

Pero lo que más resalta es, sin duda, que han convertido la esquina superior izquierda en una punto dinámico, en donde al poner el puntero del ratón se activa una pantalla con opciones. Aquí se muestran los últimos documentos, las aplicaciones favoritas, los directorios y discos y las ventanas en las pantallas de que disponemos (se añaden en un [+] que hay abajo, a la derecha).

Es, tengo que decirlo, muy Apple. Todo, el conjunto, lo encuentro muy mejorado, con algunas cosas de la barra superior de MacOSX, Exposé y algunas partes de factura propia, tremendamente ligero y ágil. El último detalle que me hizo convencerme del mestizaje está un poco más escondido: al pulsar Alt+Tab, se muestran todos los programas activos, y no sólo los del escritorio en que estemos. Llevaba mucho tiempo, desde que me acostumbré a usarlo en Mac, pidiendo esto.

Gnome3 - alt-tab

Gnome3, Alt+Tab

Si a todos estos cambios le añadimos un lanzador de aplicaciones como gnome-do, con el que no sea necesario utilizar el ratón para desplazarse arriba a la izquierda y buscar los programas, la velocidad a la hora de trabajar aumenta considerablemente.

Creo que, a estas alturas de la batalla no es necesario decir que he quedado muy sorprendido con el repaso que le han metido al escritorio. No es sencillo cambiar un programa de uso tan extendido, de la forma tan profunda que lo han hecho. Y lo bueno es que todavía continúo sorprendiéndome, una semana después.

Abriendo el fuego

Debo reconocer que, la primera vez que dabo me comentó la idea de abrir un blog donde comentar nuestras aventuras con Debian GNU/Linux, me pareció mala idea. De esos ya hay miles, recuerdo que pensé. ¿Qué podríamos aportar? Pero si algo tiene dabo, son respuestas. Nada, sólo nuestras historias con debian, nuestras batallas, todo lo que perdemos con cada actualización y lo que ganamos al seguir haciéndolo. Cuando te simplifican algo tanto, es que no puede ser muy complicado. Así que acepté.

No ha nacido aún y éste blog ya sabe que es minoritario. Porque, en realidad, no aspiramos a nada, no queremos vender humo, ni queremos no poder decir que hemos probado o padecido todo cuanto aquí aparece. Es nuestro pequeño rincon de Debian GNU/Linux, nuestro santuario. El complemento perfecto a las otras actividades que realizamos juntos, al podcast y a las pruebas hasta horas intempestivas.

Tal y cómo apunta dabo, el nombre no es más que un homenaje, sentido y pequeño, a todos los que, de una forma u otra hacen crecer el proyecto debian. Ni en nuestros sueños más megalómanos nos tendríamos por hackers, sería una falta de respeto. Somos, principalmente, un par de tipos con algunas horas de vuelo en ciertos temas. Esa etiqueta, esa denominación, nos viene demasiado grande.

Así pues, bienvenidos todos. Comienza la función…